Ir a la barra de herramientas

Dos son las cuestiones previas necesarias que se deben tener en cuenta antes de comenzar a redactar un comentario.

A saber:

  1. Asegurarnos de que comprendemos todo lo que contiene el texto, todo lo que se dice en él.
  2. Captar la primera impresión, la resonancia particular del mensaje, la repercusión, el efecto que causa en nosotros.

Estos dos aspectos, comprender lo que se manifiesta o menciona  en el texto y detenerse en el efecto que nos causa, son precedentes a la redacción de cualquier comentario.

Sería un error y  un total desacierto, por tanto, emprender la tarea de comentar pasando por alto estas dos cuestiones previas.

¿Qué tareas  se requieren antes de la redacción de un comentario?

  1. La tarea de la lectura.

¡Leer, leer y leer! Esa es la base de todo. Lectura comprensiva del texto tantas veces como sea necesario con el objetivo de captar el contenido del mensaje, de aprehender su esencia.

Puede que, tras la lectura comprensiva,  nos queden zonas oscuras: palabras desconocidas, referencias culturales, mitológicas o históricas que ignoremos. ¿Hay alguna solución ante ello? Investigar para acceder a todo aquello que tenga un significado oculto para nosotros.

La lectura comprensiva responde a las siguientes preguntas: ¿qué dice el texto?, ¿quién lo dice?, ¿cómo lo dice?,¿a quién se lo dice? y ¿por qué ha sido escrito este texto?

Pero, además de la lectura comprensiva, es recomendable, como comentaristas, una lectura estética. Es decir, anotar las sugerencias y sensaciones que produce, en nosotros su lectura. La lectura estética responde a la pregunta: ¿qué me dice a mí el texto?, ¿qué sensación deja en mí?

Si llevamos a cabo estas cuestiones previas, habremos examinado el texto y será el momento de comenzar a comentarlo.

¿Nos acompañas?